Juan 4:46-54

"El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna." (Juan 5:46-54)

Jesús habla para ti y para mí. Habla porque Él es la Palabra divina que creó los cielos y la tierra y nos creó a nosotros llamándonos a la vida. Jesús habla para que este mundo y nosotros en él podamos permanecer, ya que el mundo se reveló orgullosamente y se levantó contra su creador, condenándose a muerte, no en el futuro, sino ahora. Si Jesús no habla, no habrá más que desolación, dolor y vaciedad, así estaba la tierra antes de que Dios la ordenara por medio de su Palabra creadora, "desordenada y vacía".

Jesús te habla y me habla de manera definitiva. En otros tiempos, Dios habló a nuestros padres por medio de los profetas en repetidas ocasiones. Pero ahora, en nuestros tiempos, en estos últimos días, nos habla por el Hijo, y habla directamente a cada uno de nosotros, para que le escuchemos, porque cuando Dios habla, el ser humano no tiene más remedio que postrarse ante Él y escuchar lo que Dios le dice. Y lo que Dios te dice hoy es: "Ve, tu hijo vive". Ve y confía porque tú eres mi hijo.

(Oremos para que los países tomen responsabilidad en el cuidado del planeta, oremos por la Cumbre del Clima que se celebra en París.)

La revista parisina "Le Point Références" acaba de publicar un número monográfico (Mayo-Junio 2014) sobre "Protestantismos". En su editorial justifica esta decisión con esta pregunta: "El protestantismo es hoy en día, junto con el Islam, la religión que reúne más convertidos en Francia. ¿Por qué? ".

Para contestar su pregunta abre dos puertas.

Por un lado, da una mirada a la historia de la teología protestante. Para ello, entre otros aciertos, lo que hace es presentar una serie de textos fundamentales del protestantismo sabiamente comentados por teólogos e historiadores.

Por otra parte, elabora su propia explicación que no tiene que ser, por propia, desacertada.

La tesis editorial que trata de demostrar es que el actual crecimiento de la Iglesia Protestante, incluso en Francia, es debido a la libertad de pensamiento que la define.

Argumenta a favor de esta tesis diciendo que el protestantismo es capaz de cuestionarse a sí mismo -una y otra vez-, a pesar de que ello conlleve divisiones orgánicas casi hasta el infinito, para repensar mejor su mensaje, su vivencia comunitaria y su acción.

Según François Clavairoly, el actual presidente de la Federación Protestante de Francia, cerca del 3% de la población se siente próxima a la fe protestante lo que significa que alrededor de dos millones de franceses se piensan a sí mismos como protestantes.

La conclusión a la que llega el portavoz de los protestantes franceses es que "siendo ultraminoritario están vigorosamente presentes en la sociedad francesa".

La publicación de este número nos ayuda a conocer mejor lo que está pasando justo a nuestro lado y lo hace a la manera francesa. Es decir: desde su centralidad. Sin embargo ese acento no desmerece en absoluto su contenido que resulta altamente enriquecedor para todos los que quieran estar atentos al futuro que nos espera también entre nosotros.

Según publica la prensa más de 12.000 personas han sido asesinadas por esta organización , cientos de niñas han sido secuestradas para venderlas como si no fueran seres humanos y más de 50 Iglesias Cristianas han sido asaltadas.

Y estos son los hechos de los que tenemos noticia.

Los acontecimientos han trascendido por su magnitud y actualmente ya forman parte de la agenda de trabajo de muchos países y de los principales líderes mundiales.

La gente, tan normal como todos nosotros, al comentarlo sabe perfectamente de qué estamos hablando.

Detrás de esta acción continuada hay una manera de interpretar la realidad.

Yo diría que hay una amenazante manera de interpretar la realidad.

La gente normal como nosotros nos sentimos amenazados por gente extremista como ellos. Gente que ha hecho de su extremismo su razón de ser. Lo peor es que nos quieren hacer creer que lo hacen en defensa de una determinada religión.

No es verdad.

Lo hacen en nombre de su extremismo y utilizan una determinada religión como cobertura de sus acciones.

Todo extremismo es fanático y el fanatismo es la negación de la religión. De cualquier religión. Por definición una persona religiosa es, y debe ser, una persona que hace el bien a quienes lo rodean. Es una persona que no se deja llevar por los fanatismos de este mundo.

Permitidme que cite a Santiago, un autor del Nuevo Testamento cristiano.

En el capítulo 1 de su libro y en el versículo 27 escribe: "La religión pura y sin mancha delante del Dios y Padre es esta: ayudar a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones, y no mancharse con la maldad de este mundo".

Nos resulta fácil identificar el fanatismo de los componentes de Boco Haram.

La pregunta que todos nos debemos hacer cada día es más difícil de identificar: ¿Vigilo para no caer en la malicia (fanatismo, extremismo, simplismo) de este mundo?

Hace poco se ha celebrado en la ciudad de Barcelona la II Cumbre Interreligiosa Iberoamericana. Este tipo de cumbres son encuentros previos que se organizan antes del encuentro anual de jefes de Estado y de Gobierno de los países iberoamericanos. Su propósito es poner en la agenda de los máximos dirigentes de cada país una serie de propuestas de trabajo que contribuyan a un mayor profundización en las libertades y en el desarrollo económico.

Por segunda vez en la historia se ha considerado que la perspectiva de las Confesiones Religiosas puede ser una aportación significativa a las conclusiones finales de la Cumbre.

La verdad sea dicha es que para el GTER, el Grupo de Trabajo Estable de Religiones, -organizador del encuentro junto con Religions for Peace- ha sido un reto importante organizar este evento y trabajar para llegar a unas conclusiones finales que respondan a la expectativa creada.

Este nuevo espacio de servicio y testimonio debe llevarnos a una profundización en nuestra propia reflexión sobre la parte del espacio público que estamos llamados a ocupar.

Si hace unos años el reto era trabajar para fomentar el diálogo interreligioso y para fomentar el diálogo con la sociedad civil, el reto de hoy en día es ser capaces de poner sobre la mesa propuestas de trabajo con vocación de cambio social.

Ya no basta con decir que queremos dialogar. Hoy en día hay que decir sobre qué queremos dialogar y cuál es nuestra hoja de ruta para este diálogo.

Tal vez por esta razón, en lugar de insistir tanto en el diálogo, lo que hoy tenemos que hacer es empezar a construir el discurso interreligioso. Este no debe ser un discurso en el que debatamos entre nosotros tal y cual cuestión teológica, sino en el que debatamos entre nosotros, desde las respectivas perspectivas de fe, cuáles son las carencias de este mundo que debemos denunciar y cuáles son los caminos que hemos de emprender para enderezar estas situaciones.

El reto es importante porque este discurso interreligioso no puede ser la resultante del pensamiento particular ni de una persona ni tampoco de una confesión, sino que debe ser fruto de un proceso que nos lleve a construir juntos respuestas para aquella parte del mundo a la que podemos aportar propuestas.

El reto nos pilla un poco a contrapié. Las situaciones de crisis que nos rodean, por su gravedad, exigen lo mejor de todos nosotros pero estemos atentos a este reto, no sea que la crisis nos haga perder el necesario discurso interreligioso que entre todos debemos construir.

Cáritas acaba de publicar un estudio según el cual España es el segundo de Europa en pobreza infantil. Evidentemente hay quien quisiera amordazar ésta y otras voces que ponen el dedo en la llaga.

Por este motivo ahora es cuando hay que mostrar nuestra solidaridad con Cáritas.

La valentía de Cáritas de decir las cosas tal como son, y de decirlo desde su plataforma, ha permitido amplificar el drama de la pobreza que se está viviendo.

En este país hay debates que siempre se quieren ahogar. La necesidad de ayudar a las familias a educar a sus hijos, la libertad religiosa, la pobreza y otros son debates que, en el supuesto que se abran, se hacen con la boca pequeña y terminan sin cambios sustanciales que modifiquen la situación actual.

Pero la realidad es terca y acaba imponiéndose.

Es el caso de la pobreza.

No podemos ocultar el incremento de la pobreza extrema y de la pobreza relativa de los últimos años.

Incluso la propia Unión Europea ha denunciado esta situación.

La denuncia de Cáritas, y de todas las otras ONGs de Acción Social que lo han hecho y que lo seguirán haciendo, no debe caer en saco roto. Debe contribuir a incrementar la conciencia social.

Difundir el dolor que generan estas situaciones es una buena manera de contribuir a incrementar nuestra conciencia social.

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