3/12/2015: Apocalipsis 3:14-22

“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.” (Apocalipsis 3:22)

 

De manera muy especial en este tiempo en el que el Señor nos ha dado vivir, llega a nosotros esta exhortación que encontramos al final de cada una de las cartas a las iglesias del Apocalipsis.

Nuestros oídos están quizás cerrados porque no queremos escuchar más que a nosotros mismos o lo que creemos que nos conviene. Pero la Palabra de Dios, leída y predicada, nos llama a escuchar la voz del Padre celestial, que por medio de la Palabra creó todo cuanto existe, y que ha querido que por el testimonio del Evangelio, proclamado por sus apóstoles y testigos, sea anunciado el mensaje de la reconciliación.

El Espíritu dice a las iglesias que sólo en Cristo hay paz, justicia y amor. Que todos nuestros afanes, lejos de Él, son vanidad, como el tesoro que la polilla y el orín corrompen. El Espíritu nos está diciendo, con urgencia, que no hay más que una esperanza, “Cristo”, y que Él, en su amor y en su compasión, está llamando a la puerta de cada uno de nosotros, porque en nosotros quiere hacer su morada. ¡Abre la puerta de tu vida a Cristo! 

Cáritas acaba de publicar un estudio según el cual España es el segundo de Europa en pobreza infantil. Evidentemente hay quien quisiera amordazar ésta y otras voces que ponen el dedo en la llaga.

Por este motivo ahora es cuando hay que mostrar nuestra solidaridad con Cáritas.

La valentía de Cáritas de decir las cosas tal como son, y de decirlo desde su plataforma, ha permitido amplificar el drama de la pobreza que se está viviendo.

En este país hay debates que siempre se quieren ahogar. La necesidad de ayudar a las familias a educar a sus hijos, la libertad religiosa, la pobreza y otros son debates que, en el supuesto que se abran, se hacen con la boca pequeña y terminan sin cambios sustanciales que modifiquen la situación actual.

Pero la realidad es terca y acaba imponiéndose.

Es el caso de la pobreza.

No podemos ocultar el incremento de la pobreza extrema y de la pobreza relativa de los últimos años.

Incluso la propia Unión Europea ha denunciado esta situación.

La denuncia de Cáritas, y de todas las otras ONGs de Acción Social que lo han hecho y que lo seguirán haciendo, no debe caer en saco roto. Debe contribuir a incrementar la conciencia social.

Difundir el dolor que generan estas situaciones es una buena manera de contribuir a incrementar nuestra conciencia social.

Los directamente implicados dicen que hay semanas que es mejor olvidar. Tal vez tengan razón. Pero lo que no podemos olvidar es la crisis económica en la que vivimos. Seguramente pueda parecer fuera de lugar hablar de cómo saldremos de la crisis en la que nos encontramos cuando aún estamos en el ojo del huracán y tenemos dificultades para ver la luz al final del túnel. Pero es precisamente porque nos encontramos donde nos encontramos que ahora es el momento de hablar de futuro para tratar de condicionar nuestro presente.

El hombre de forma consiente o inconsciente se hace estas  preguntas: ¿Por qué estoy aquí? ¿De dónde vengo? ¿Hacia donde voy?. Existe varias especulaciones como respuestas, pero la mejor es la  revelación. Si yo tuviera en mis manos un invento que nunca habías visto jamás, tú no tendrías la menor idea del propósito de su creación. La única manera cierta de saber su propósito sería de preguntarle al inventor, la persona que lo creó, o leer el manual del usuario. Lo mismo pasa con la vida.  La Biblia es el manual del usuario de la vida y tu Creador es Dios.  La única manera de conocer los siete propósitos de Dios para nuestras vidas es si empiezas a conocerle más y más, deseo  compartir mi experiencia de crecimiento espiritual  y transmitir de alguna manera lo que el Espíritu Santo está obrando en mi vida a través del estudio de los siete propósitos. No pretendo que esto sea un manual  sino una guía para que cada uno llegue a tener un encuentro personal con nuestro Creador  Espero que decidas comenzar este viaje hoy.

HEREDEROS.-  Ser herederos es la consecuencia de haber sido reconocidos hijos de Dios, “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios”(Ro.8-14) . Pero para participar de la herencia hay una cláusula (Ro.8-17)“Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados. Por que esta condición, es que no vasta el simple hecho de ser hijos, ya creí en Cristo, etc, y es suficiente  para participar de la herencia. Explicaré por que hay condiciones Dios sabe quienes son sus hijos, pero hay una cosa importante que el corazón es engañoso y perverso más que todas las cosas, entonces Dios nos deja en esta cláusula de su herencia y nos dice, que si realmente somos hijos vas a estar dispuesto a padecer con Cristo, vas aguantar la persecución, la burla de tus amigos, tu familia, tus compañeros etc., por que esta es la única condición para recibir la herencia.

 


Sucede que en esta vida caminamos sin ver las bendiciones que Dios tiene para cada uno de nosotros, por eso el Apóstol Pablo en su Carta a los Efesios 1.15-18, hace la siguiente oración: “1:15 Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, 1:16 no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, 1:17 para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, 1:18 alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,”. En otras palabras no todo los cristianos tenemos la luz suficiente para poder ver con los ojos espirituales la riqueza en el mundo que no se ve y tenemos como única realidad lo que se ve que es temporal, Me dirás que la herencia es eterna pero en el Salmo 23 encontramos que la herencia ya la podemos disfrutar en esta vida y también en la vida eterna  23:6   Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días. En consecuencia debemos comprender que el bien y la misericordia deben acompañarnos para ser merecedores de heredar bendición, Veamos  (1 Pedro 3.8-10) 3:8 Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables; 3:9 no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición. 3:10 Porque: El que quiere amar la vida Y ver días buenos,  Refrene su lengua de mal, Y sus labios no hablen engaño; , sabiendo que del señor recibiréis la recompensa de la herencia por que a Cristo el señor servís (Col. 3.24). Finalmente veremos las características de la herencia que Cristo nos promete. (1 Pedro 1. 3-4) 1:3 Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, 1:4 para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros,: Describiendo cada una de ellas tenemos: Incorruptible, que no se puede corromper pudrir. Incontaminada, sin mancha sin contaminar. Inmarcesible, sin que se desvanezca o nunca desaparecerá, reservada en el cielo para vosotros guardada con la seguridad de que nadie la pueda tocar.


CONCLUSION.- Para disfrutar de la herencia, necesitamos el alumbramiento del Espíritu en nuestras vidas, por medio  de la oración y la lectura de la palabra de Dios y comprendiendo que el bien y la misericordia deben ser nuestros compañeros inseparables durante el resto de nuestra vida cristiana.  Amen

Hace frío.

Hay lugares donde hace mucho frío.

Demasiado frío, sobre todo en aquellos hogares donde no se puede hacer frente al gasto que representa el coste de la energía.

Hay hogares que no pueden pagar la energía que ha de aliviar su frío.

Un invierno más.

Un año más.

Las mismas excusas para no dar las respuestas que necesitamos.

En esta vieja Europa no hay excusas que valgan para dejar que la gente pase frío en su casa durante el invierno.

Aplaudo a los políticos que se esfuerzan por conseguir que en ningún hogar se pase frío pero levanto mi voz profética en contra de todos aquellos otros políticos que, con excusas de mal pagador, encuentran razones para no arbitrar medidas que eviten que se pase frío este invierno.

La voz profética no es una amenaza.

Es una denuncia.

Es una llamada a la conciencia.

Es una demanda.

Es un ruego.

Es un llanto de dolor.

Lloramos por quienes están pasando frío pero comprometemos nuestra voluntad para evitarlo.

Es la manera de evitar que la gente, nuestra gente, pase frío.

Que los políticos cambien sus políticas o comprometiéndonos a cambiar a estos políticos.

Queremos vivir sin frío.

Ni frío en los pies.

Ni frío en los corazones.

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