Estoy convencido de que ya se ha enterado de la noticia: la economía ha crecido en el último trimestre un 0,1%. Lo que también hemos aprendido la mayoría de nosotros, a pesar de que unos pocos ya insistíamos en la misma idea hace muchos años, es que crecimiento económico significa muy poco para las personas menos favorecidas de nuestra sociedad. La prueba la tenemos en las estadísticas sobre pobreza que en los años de bonanza económica si se movieron fue para empeorar.

Hay un dato igualmente negativo: Lo que ha aportado esta crisis es que, además, crecimiento económico no signifique casi nada para las clases medias y trabajadoras del país. Nos hemos visto igualmente afectadas y hemos visto como nuestros hijos han tenido que volver a casa o emigrar porque, a pesar de su gran preparación académica, aquí no se podían ganar la vida.

Estos datos nos llevan a una primera conclusión desde la fe: Desde la perspectiva cristiana si el crecimiento económico no va orientado a mejorar la dignidad humana es un crecimiento mal orientado. Es un crecimiento insuficiente. Y es insuficiente porque lo que es importante no es el porcentaje de crecimiento sino su impacto sobre la dignidad humana.

O dicho de una manera: lo que hay que valorar no es crecimiento o decrecimiento sino su impacto en los niveles de vida de la gente.

Lo importante no es que una minoría de un país viva mejor o pueda ganar más de lo que sea capaz de gastar en vida, sino que la mayoría de la gente viva mejor y que no haya gente que viva en el umbral de la pobreza.

La riqueza de un país no debe medirse por su crecimiento económico, sino por su capacidad de eliminar el número de personas que viven por debajo o en el límite del umbral de la pobreza.

Que económicamente crecemos un 0,1% , un 1 % o un 3% es un dato importante en sí mismo pero socialmente irrelevante si a este dato no se puede añadir el número de personas que han dejado de ser pobres.

Cuando se haga así entonces lo celebraremos porque querrá decir que la economía está al servicio de las personas y no al revés.

El 31 de octubre es el día señalado para conmemorar el inicio de lo que se conoce como la Reforma Protestante de Martín Lutero y su intento de renovación de la vida espiritual y doctrinal de la Iglesia.

Hacer memoria de este hecho no forma parte del calendario litúrgico de la Iglesia Protestante pero sí de su simbolismo teológico.

Por esta razón es una fecha a recordar y es una fecha a celebrar.

Y por esta razón, durante 25 años, el Consejo Evangélico de Cataluña (CEC) puso sobre la mesa la necesidad de que, como mínimo, una vez al año la televisión pública de Cataluña retransmitiera un Culto Protestante -tal y como habitualmente se retransmiten otras celebraciones litúrgicas-. Y, en concreto, que se retransmitiera la conmemoración del Día de la Reforma Protestante.

Detrás de esta petición había una doble intencionalidad: mostrar la pluralidad religiosa del país y abrir el acceso a las minorías religiosas en la programación de actos litúrgicos.

Finalmente la petición fue atendida y los protestantes, junto con otras confesiones religiosas que más recientemente también lo habían planteado, pudieron acceder a la programación de actos litúrgicos en la televisión pública de Cataluña.

Hasta aquí las buenas noticias.

Pero la crisis económica también ha llegado a la televisión pública de Cataluña.

Esta crisis se ha llevado muchas cosas por delante y una de las que también se ha llevado es la retransmisión de los actos litúrgicos de las confesiones que recientemente lo habían conseguido.

Lo que hay que agradecer a la televisión pública de Cataluña es que, a diferencia de otras televisiones públicas, sigue entendiendo que su razón de ser es precisamente ésta: contribuir a hacer visible la riqueza cultural, social, política y religiosa del país. A diferencia de las televisiones comerciales, que están orientadas sólo a ganar dinero, la televisión pública debe estar orientada a equilibrar sus cuentas para hacer posible lo dicho anteriormente.

Es cierto, es una mala noticia que este año nos quedemos sin retransmisión del Culto del Día de la Reforma Protestante. Pero la buena noticia es que se están buscando fórmulas para emitir, en el transcurso del primer semestre del año 2014, un programa especial sobre el protestantismo en Cataluña.

La segunda buena noticia es que aceptan que las decisiones que hoy exige la crisis económica podrán replantearse más adelante.

Habrá quien diga que es una propuesta inaceptable.

Otros dirán que es realista en función del momento que vive el país.

Si me permiten, yo me alineo con los que consideran que ahora lo que es necesario es ser realistas.

Los equipos de la pastoral penitenciaria se han reunido en su tradicional Jornada Anual. Esta Jornada, que se vio también afectada por la crisis y, por ello, se dejó de celebrar en los últimos años, se ha podido volver a celebrar.rezandoY este año ha vuelto y lo ha hecho con más fuerza.

Con más asistencia que nunca, y con un alto compromiso por parte de todos, la Jornada giró en torno a "Cómo forjar el carácter cristiano en un entorno penitenciario".

Evidentemente el reto que conlleva esta aspiración no es fácil pero en el transcurso de la Jornada se quiso dotar a los distintos Agentes Pastorales de herramientas para reforzar la experiencia de la fe cristiana en aquellos internos que se la hacen propia.

El casi centenar de personas que se reunió escucharon con atención las nuevas propuestas presentadas, que abrieron un interesante debate.

Uno de los énfasis que se quiso poner sobre la mesa es que hay que saber diferenciar entre la herramienta y su aplicación. Mientras que la herramienta es la misma para todos, su aplicación está en función del receptor. No saberlo diferenciar y aplicar la misma respuesta para todos no sólo no consigue el resultado esperado, sino que acaba desautorizando la validez de la herramienta empleada.

Por esta razón se ofreció, desde el Ministerio Evangélico en Prisiones (MEP), unas Jornadas de Formación para los Agentes Pastorales con un doble objetivo: Primero, capacitarlos mejor para la tarea que se desarrolla. Segundo, mejorar su capacidad para usar mejor las herramientas de intervención de que disponen.

La Jornada concluyó con una comida de hermandad donde los diferentes participantes pudieron reencontrarse con otros Agentes Pastorales que, por las circunstancias ya explicadas y conocidas, hacía tiempo que no se veían.

 

Estos días se cumple el aniversario de la muerte de Rosa Park. O más concretamente de Rosa Louise McCauley, que es su nombre de soltera. Murió el 24 de Octubre de 2005.

¿Quién es Rosa Park?


Rosa Park se hizo famosa en el mundo porque el día 1 de Diciembre de 1955 se negó a sentarse en los asientos destinados a los negros, en el autobús que le llevaba al trabajo, y lo hizo en uno que legalmente estaba reservado para los blancos.

La legalidad vigente en ese momento en los EE UU amparaba la posición del conductor del autobús que quería obligarle a sentarse donde le correspondía. Ella decidió que la justicia social estaba por encima de la legalidad. Se sentó en los asientos de los blancos. Y su voluntad de querer equipar los derechos de negros y blancos, a sentarse en el mismo asiento, la llevó a ser condenada por los tribunales, que no por la justicia, y a pagar las consecuencias de su osadía.

El gesto hubiera pasado inadvertido si una parte de la Iglesia Protestante de los Estados Unidos hubiera continuado mirando hacia otro lado escondiéndose en la legalidad vigente.

Esta vez fue diferente.

El pastor Martin Luther King se puso al frente del clamor popular a favor de la justicia y en contra de la legalidad vigente para reclamar la igualdad entre negros y blancos. Promovió un boicot a los autobuses de la ciudad de Montgomery que fue seguido masivamente. No detuvieron el boicot hasta conseguir que empezasen a ser reconocidos sus derechos.

Por aquel entonces prácticamente nadie sabía ni quién era Rosa Park ni quién era el pastor Martín Luther King. Seguramente hoy en día también hay poca gente que sepa quiénes son. Lo más importante es el cambio social que se ha producido entre aquellos días y nuestros días. Lo más importante es el cambio social que comenzó cuando una mujer se negó a cumplir con la legalidad vigente, una legalidad que era injusta y discriminadora.

El cambio iniciado lo simboliza el hecho de que pocos años después de morir Rosa Park fue elegido Barak Obama (11/05/2008) como presidente de los Estados Unidos.

Ella no pudo ver cómo su sueño de justicia se había hecho realidad pero lo que ella sembró acabó germinando.

La crisis social que vivimos hoy en día demanda una nueva Rosa Park.

Y la Iglesia que compartimos demanda también un nuevo pastor que encarne los valores y la lucha de Martin Luther King.

Los personajes públicos norteamericanos saben que su vida privada será examinada con lupa y que tendrán que dar razón de ella con todo tipo de detalle. Incluso en algunos de sus estados no sólo tendrán que explicar con quién se van a la cama, sino que se les podrá preguntar sobre qué hacen en su cama.

Sin lugar a dudas, se pasan.

Aquí las cosas van por otro camino.

Aquí hemos puesto una línea de separación total entre lo que hacen los personajes públicos, a menos que estén vinculados a la farándula, en su vida privada y lo que dicen en su vida pública.

Si alguno de estos personajes, con claras evidencias de corrupción, es democráticamente reelegido o es declarado no culpable por un tribunal o por algunos de los diferentes órganos del sistema judicial, aquí todo el mundo aplaude.

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