La noticia nos sorprendió doblemente a todos nosotros. La renuncia del Papa a continuar en su pontificado nos sorprendió por inesperada y por la novedad del evento.
No estamos acostumbrados a este tipo de decisiones.
Suele ser recomendable que cuando asumes alguna responsabilidad, más o menos pública, trates de acercarte a alguien que ya ha pasado por esta experiencia para recibir sus sabios consejos.
Con el paso del tiempo la mayoría de lo que te han dicho se desdibuja en tu memoria pero lo que nunca deberíamos olvidar es aquel sabio consejo que dice que más importante que saber llegar es saber salir.
No sé si yo sabré aplicarme este sabio consejo cuando llegue el momento. Lo que sí puedo constatar es que el Papa actual sí lo ha aplicado.
Pocos recordarán, dentro de unos años, cómo llegó a ser Papa. Los más estudiosos mantendrán viva la memoria de lo que consideren más importante de esta etapa de la Iglesia Católica. Lo cierto es que todo el mundo lo recordará como el primer Papa del siglo XXI que supo escoger el momento oportuno para dejar su guía y volver a casa.
Y ahora ¿qué?

No le corresponde a un protestante decir qué debe hacer la Iglesia Católica ni en el supuesto, que no es el caso, que nos preguntaran nuestra opinión.
Entonces, ¿qué podemos decir?
Casi nada, por no decir que lo mejor, y lo que nos corresponde, es no decir nada.
Lo que tenemos que hacer es orar por la Iglesia Católica porque, como cristianos y cristianas que somos, lo que pretendemos no es que encuentren su camino, sino que encuentren el camino que Dios quiere para ellos.

Joomla templates by a4joomla