Un hombre preocupado por la detención de su coche se acerca y me pregunta por la dirección de del Depósito de vehículos de la Policía, para mi esta mañana no es como las otras algo está por suceder mi espíritu así me lo hace saber, me encuentro inquieto, le doy las indicaciones lo más amablemente posible no me encuentro bien, algo me inquieta, esta persona parece darse cuenta me da las gracias y se marcha, pero luego de dar tres o cuatro pasos se gira y me dice:

Hay personas que quieren quedarse a solas con su desconsuelo; pero no sería amable ni justo, que luego de recibir ayuda generosa de esta persona, sin pensar siguiera de largo mi camino sin hacer el menor esfuerzo, por responder a su importante pedido de ayuda y orientación para encontrar la mejor ruta hacia el destino que busca en su corazón, quizá pueda conocer el camino al lugar de tus decepciones, esperanzas y tus ambiciones incumplidas.

Es fundamental saber que para el que ama a sus semejantes es fácil ver una elocuente suplica de ayuda en su actitud de desaliento y desesperación. Quizá pueda decirte de las sendas de servicio y de los caminos de la felicidad que conducen de las penas del yo a las alegrías de las acciones de amor dentro de la hermandad de los hombres y en el servicio a Dios en el cielo, si este es tu caso te digo, levántate, ponte de pie como un hombre. Puede que te rodeen enemigos insignificantes y que muchos obstáculos obstruyan tu marcha, pero las grandes cosas y las cosas reales de este mundo y del universo están de nuestra parte. El sol sale todas las mañanas para saludarnos tanto al hombre más humilde como al hombre más poderoso y próspero de la tierra. Puedes tener un cuerpo fuerte y musculoso pero no sirve para nada si te quedas sentado donde estas lamentándote de tus infortunios reales o inventados, podrías hacer grandes cosas con tu cuerpo si te apuraras donde hay grandes cosas que hacer.

 

Tratamos de huir de nuestro ser infeliz; pero eso no puede ocurrir, tanto tu como tus problemas de vivir son reales; no se puede escapar de ellas mientras estemos vivos. Pero, debemos pensar otra vez y veremos que nuestra mente es clara y capaz. Nuestro cuerpo tiene una mente inteligente que dirige. Hay que poner nuestra mente a trabajar para resolver los problemas, enseñar a nuestro intelecto a que trabaje para nosotros, no se puede dejar dominar por el temor como si fuera un animal que no piensa, la mente debe ser nuestro aliado valiente para la solución de los problemas de la vida, en vez de ser cada uno de nosotros, como lo hemos sido, su objeto esclavo atemorizado, siervos de la depresión y la derrota. Pero lo más valioso de todo el potencial para el logro verdadero, es el Espíritu que vive dentro de nosotros, que estimula e inspira la mente para que se confronte a sí misma y active al cuerpo liberándolo de las cadenas del temor, permitiendo así que tu naturaleza espiritual comience a liberar de los males de la inacción mediante el poder presencia de la fe viviente. Veremos entonces que esta fe derrotará al miedo a los hombres mediante la presencia apremiante del nuevo y más dominante amor por nuestros semejantes que pronto llenara el alma hasta rebasarla gracias a la conciencia que habrá nacido en cada corazón de que somos hijos de Dios.

 

Ese día renaceremos, restablecidos como hombres de fe, coraje y dedicado servicio al hombre, para la gloria de Dios y cuando se haya reajustado así con la vida dentro de cada uno, también se habrá reajustado con el universo; abras vuelto a nacer, nacer del espíritu y de ahí en adelante, toda tu vida será de logro victorioso. Los problemas aumentarán tu vigor, la disolución te servirá de acicate, las dificultades serán un desafío, los obstáculos un estímulo. Levántate, dile adiós a la vida de temores humillantes y de evasiva cobardía. Corre regresa al deber y vive tu vida en la carne como un hijo de Dios como un mortal dedicado al servicio ennoblecedor del hombre en la tierra, destinado al excelso y eterno servicio de Dios en la eternidad.

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