El tiempo para las personas de la tercera edad o para la infancia es determinante. Experimentar la pobreza durante la infancia tiene consecuencias negativas que perduran toda la vida. Mientras que la media de países de la Unión Europea invierte un 2,2% de su Producto Interior Bruto (PIB) en políticas activas a favor de la infancia y de la familia, en España esta inversión se reduce al 1,4%. Y la situación de pobreza infantil con la crisis económica se ha incrementado.

Hay que poner en marcha las alarmas sociales.

No podemos esperar que la situación económica mejore.

Los niños y niñas afectados por la pobreza no tienen tiempo de espera.

Las entidades de Iglesia y la parte de Iglesia que representamos debemos levantar nuestra voz para defender los derechos de la infancia.

En primer lugar, debemos tomar conciencia entre nosotros mismos de la situación en que viven tantos y tantos niños y niñas, incluso dentro de nuestras propias Comunidades Locales.

En segundo lugar, una vez lo tengamos claro, hay que sumar a los movimientos ciudadanos y a las entidades sociales que trabajan a favor de la infancia para revertir esta situación.

Invertir en la infancia no es un gasto ni es una estrategia de futuro.

Invertir en la infancia es un derecho al que no hemos ni podemos renunciar.

No tenemos que invertir en la infancia porque no hacerlo conllevará un gasto económico y social aún mayor en un futuro no lejano.

Debemos denunciar la mirada mercantilista y la mirada economicista que se quiere imponer en nuestra sociedad.

Tenemos que hablar de derechos.

Debemos hablar de los derechos de la infancia.

Y también tenemos que hablar de los derechos que Jesús dio a los niños, a los más pequeños de la casa.

Jesús nos enseñó que los más pequeños de la casa forman parte de su Reino, forman parte del Reino de Dios.

Dejar fuera la infancia del Reino de Dios es inaceptable a toda costa.

El primer paso es tomar conciencia.

El segundo paso es actuar en conciencia.

Otra vez elecciones. Y otra vez la misma situación: ¿a quién votar? Hay personas que ya tienen la decisión tomada. Sean quienes sean los que se presenten tienen decidido votar "a sus". Otros tienen dudas y por esta razón escuchan y preguntan. Ambos tipos de votantes se informan. Unos para reafirmar sus ideas. Los otros para encontrar dirección para responder a su pregunta sobre a quién deben votar.
Desde cualquier punto de vista una y otra posición son correctas. Nada que decir. ¿Nada que decir? Bueno, nada que decir... excepto si hablamos de corrupción.
Porque cuando hablamos de corrupción, seamos o no seamos cristianos, seamos o no seamos religiosos, lo que se trata es de otra decisión.

Nos encontramos ante una situación donde ya no vale aquello de votar "a mis" o de votar "a quienes lo harán mejor". Se trata de no votar a quien ha aprovechado su posición política para enriquecerse personalmente. Y en este punto no hay ni "mis" ni "tuyos" ni razones de "eficacia" o de "ineficacia". Hay, sencillamente, enriquecimiento personal y, ésta es, sin ningún tipo de duda ni de justificación, una mala elección.
No podemos votar a quien se haya enriquecido personalmente de forma fraudulenta.
Juan Wesley, uno de los tres padres del protestantismo junto con Lutero y Calvino, en un artículo conocido como "Carta a un Votante", lo primero que pone sobre la mesa es precisamente esta cuestión de la corrupción.
¿Qué llevó a un pastor metodista inglés a publicar un artículo sobre esta cuestión? Pues lo que le llevó a escribir su artículo es lo mismo que me lleva a mí, y a tantos otros, a hacerlo: exhortar a cada persona a valorar la importancia de su voto.
La diferencia entre Juan Wesley y el resto de nosotros es que cuando escribió su artículo advirtiendo contra la corrupción él mismo no podía votar, por no cumplir los requerimientos económicos para hacerlo. Hoy no tenemos estas limitaciones y por esta razón tenemos el derecho a votar. Pero precisamente porque hoy tenemos más derechos que de los que tenía el mismo Juan Wesley, y tanta y tanta gente de su época, aún debemos ser más responsables con nuestro voto.
No votar a los corruptos es una buena manera de asumir esta responsabilidad.

Discípulo.- Es alguien que se ha comprometido a tomar la forma de la persona que le está enseñando (Jesucristo), es un seguidor, imitador de las enseñanzas, es alguien que se identifica con su maestro y que vive de acuerdo con la enseñanza recibida. El discípulo requiere disciplina para seguir las instrucciones de Jesús que es nuestro Maestro. Pero nos cuesta ser disciplinados. Para lograrlo Dios nos ha dado herramientas:

1.-La Biblia.- Contiene la Revelación, debemos dedicarle tiempo a la lectura de ésta, ya que nos ayuda alcanzar la Fe y el conocimiento de Dios que viene por el oír lo que dice la Biblia, al respecto Romanos 10;17 dice: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”

2.- El Espíritu Santo.- (Romanos 8:11): “Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros”. Es decir, el Espíritu Santo nos da poder para cambiar nuestras vidas y es necesario que no solo viva en nosotros, sino que crezca y que actué en nuestras vidas, no debemos resistirnos a su actuación; (2ª de Corintios 3:18) dice: Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.

3.- La Oración.- Orar es, Hablar con Dios, y para hablar con Dios es necesario que creas que Él es el que galardona a los que le buscan. En otras palabras. Debemos tener Fe en el Dios de amor. Nuestra Fe es probada cuando hablamos con Dios, porque, estamos dirigiéndonos a alguien a quien nuestros ojos físicos no ven. Locura, para el incrédulo, para el creyente, es una necesidad y un deleite. Tú no ves al viento con tus ojos, pero sabes que existe porque lo sientes. Lo mismo es con Dios, no lo vemos, pero, creemos en Él, por que lo sentimos.

4.- Circunstancias.- Adversidades, Tribulaciones y Turbulencias.- Pablo habla de orar en todo tiempo. Somos más vulnerables a los ataques del enemigo cuando no oramos. Este prepara circunstancias en nuestra vida para derrotarnos, él quiere que estemos demasiado ocupados, distraídos o negligentes en cuanto a la oración. Sabe que una vez que dejemos de orar, pronto caeremos en un estado de preocupación y ansiedad, las cargas se nos volverán más pesadas sintiéndonos desanimados y cansados. Al final, nos sentiremos emocional, espiritual y físicamente débiles, si bajamos la guardia el enemigo ataca. No podemos permitirnos esto. (1ª Tesalonicenses 5:17) en forma clara dice: “Orad sin cesar”.

5.- Tentaciones.- Solo hay una manera para ser lo suficientemente fuerte y resistir los engaños y trampas delenemigo, debemos tener una relación en la que Dios esté siempre hablando a nuestro corazón, y nosotros estemos siemprehablando con Él. No tendremos la capacidad de discernir como debemos enfrentar las tentaciones a menos que estemos orando como debemos. El enemigo quiere que creamos que hay tiempos cuando no necesitamos de Dios. Nuestro adversario se llena de odio cuando nos ve de rodillas. Pero Dios es omnipresente y siempre es accesible.Nadie puede ponerse nuestra armadura espiritual, si queremos lo mejor de Dios para nuestras vidas, hagamos de la oración un habito constante.

CONCLUSIÓN.- Pensemos en términos de un aparato telefónico. Si colgamos la llamada se desconecta. “Orad sin cesar” significa no colgar, permanecer siempre en línea con Dios. Así, Él quiere que vivamos.

Si la reforma de la Ley de Centros de Culto acaba aplicándose, tal y como la ha redactado este mes de agosto el Gobierno, corremos el peligro de que Cataluña acabe transformándose, religiosamente hablando, en la Cuba de Europa donde los cristianos no pueden abrir nuevos templos y donde los que están abiertos corren el permanente peligro de que los cierren.
No nos engañemos. Si el Consejo Evangélico pidió el amparo del Gobierno no fue por causa de aquellos Ayuntamientos donde se facilita la Libertad Religiosa y la expresión cúltica, sino para encontrar cobijo frente a quienes no actúan de esta manera.
No nos engañemos. Si ahora se quieren devolver las competencias, que otorga la todavía ley vigente, a los Ayuntamientos no es, precisamente, para favorecer la apertura de nuevos centros de culto, sino todo lo contrario.
No nos engañemos. Fomentar el espíritu antirreligioso es una iniciativa que afecta y perjudica a todas las confesiones. Si yo fuera católico empezaría a preocuparme porque con el nuevo redactado tampoco se podrá continuar construyendo el nuevo templo que se abre cada año porque: ¿Cómo se podrá demostrar el arraigo en un territorio si antes no estaban ahí institucionalmente? Ser bautizado católico no quiere decir que se practique el catolicismo. Entonces, ¿cómo se demostrará el arraigo?

Digámoslo claro: los Ayuntamientos que quieren impedir la apertura de nuevos centros de culto dictan ordenanzas municipales de imposible cumplimiento y después aplican su 'legalidad' vigente. Y los tribunales de justicia nos han demostrado que tenemos razón. El ejemplo más clásico es el de aquella ordenanza municipal en la que se indica que sólo se podrá establecer un centro de culto en aquellas calles que tengan una acera superior a los tres metros, sabiendo que no hay ninguna calle en la población que cumpla este requerimiento.
Por otra parte, la misión de la Iglesia no debe estar condicionada por la voluntad de un alcalde, de si quiere o no quiere en su población una o muchas iglesias evangélicas.
Si históricamente se hubiera aplicado el cambio que propone el nuevo texto, el cristianismo no hubiera existido. El cristianismo es hijo de la ciudad de Antioquía de Siria y no de la ciudad de Jerusalén.
Como es sabido, el cristianismo tiene su origen en la ciudad de Jerusalén. Debido a las persecuciones parciales de los primeros años una parte de la comunidad cristiana huyó y algunos de estos fugitivos llegaron a la ciudad de Antioquía de Siria donde predicaron el evangelio, por primera vez, a los no judíos. A pesar de no poder demostrar su arraigo, instalaron una Iglesia en esta ciudad. Fue de esta Comunidad Local que surgió el trabajo misionero del apóstol Pablo que, posteriormente, se extendió por Europa.
La Iglesia judía, la de Jerusalén, desapareció en el siglo V. La Iglesia de Antioquía de Siria ha continuado hasta nuestros días.
En Cuba también se prohíbe el establecimiento de nuevas Iglesias Evangélicas aplicando su legislación vigente. Lo han intentado, pero no han podido. No han podido detener el crecimiento de la Iglesia. ¿Qué solución han encontrado los evangélicos cubanos? Las "Casas-Templo". Aquel evangélico que dispone de un comedor un poco grande, de un patio o de una azotea, lo pone a disposición de la Iglesia para que se puedan celebrar cultos.
¿Será el futuro que nos espera en la Cataluña Protestante?

Los personajes públicos norteamericanos saben que su vida privada será examinada con lupa y que tendrán que dar razón de ella con todo tipo de detalle. Incluso en algunos de sus estados no sólo tendrán que explicar con quién se van a la cama, sino que se les podrá preguntar sobre qué hacen en su cama.

Sin lugar a dudas, se pasan.

Aquí las cosas van por otro camino.

Aquí hemos puesto una línea de separación total entre lo que hacen los personajes públicos, a menos que estén vinculados a la farándula, en su vida privada y lo que dicen en su vida pública.

Si alguno de estos personajes, con claras evidencias de corrupción, es democráticamente reelegido o es declarado no culpable por un tribunal o por algunos de los diferentes órganos del sistema judicial, aquí todo el mundo aplaude.

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